El bebé apéndice
Lactancia,  Maternidad

El bebé apéndice

El bebé apéndice ha surgido de la necesidad de apego que posee.

Maravilloso embarazo

Cuando estamos embarazadas de nuestro bebé sabemos que es parte de nosotras porque lo sentimos en nuestro interior durante nueve meses. Nos encontramos unidas a él tanto a nivel físico como mental.

Pero cuando nace, durante los primeros días, sentimos a veces un vacío muy adentro que parece que nos falta algo. Ya sé que parece algo malo, teniendo en cuenta que estamos extasiadas junto a nuestr@ pequeñ@. No obstante, es la sensación de que te han quitado esa fusión entre los dos.  

MI EXPERIENCIA

A eso voy hoy, cuando voy a buscar a mi hijo de ocho años al cole y resulta que dejo al peque de un año en casa con el padre. Lo primero que me dicen es «oye, ¿y dónde está tu extensión?»  

Y eso me pasa porque el mayor tiempo de las 24 horas que tiene el día me la paso con él colgado de la teta. Que oye, no me estoy quejando, pero la que diga que la lactancia materna no tiene su lado oscuro miente.

El comienzo

Desde los primeros meses de vida del enano, yo lo llamo bicho de cariño. Sabía que tenía que coger al toro por los cuernos y luchar por tener bien establecida la lactancia. Pero qué de horas me pasaba yo sentada con el bicho en el sofá y él ahí pegado.  

Al principio todos me decían que eso no era normal, en cambio yo estaba tan segura de lo que estaba haciendo que nadie podía achicarme. Porque al fin y al cabo, estoy convencida que para llegar a tener una lactancia establecida y continuada. hay que tenerlo claro y que nadie te pueda hacer cambiar de opinión.  

Luego fueron pasando los meses y el bicho fue cogiendo fuerza a la hora de succionar, y ya las horas pasaron a medias horas y a minutos. Aunque he de decir que por las noches me las pasaba con alguna teta fuera toda la noche por los dichosos micro-despertares de los bebés.

Las Crisis de lactancia materna

Y luego están las crisis de crecimiento, que solo faltaba que me recogieran con pala del sitio porque no podía más. Esas en las que necesitan regular la ingesta y están pegados durante tiempos interminables para producir más leche, y parece que se les va la vida en ello los pobres.

Crisis Bebé apéndice
Infografía de las crisis de lactancia materna

El Apego del bebé apéndice

A día de hoy practico colecho con él, porque el amigo tiene sus días, y hay noches que se las pasa adherido a mí como una lapa, que le vamos a hacer, todo sea por una lactancia duradera.

Son etapas que van pasando y hay muchos cambios que tienes que ir interiorizando para conseguir no derrumbarte.

Por eso digo que hay que tener tenacidad y mucha, mucha y mucha información para no rendirse, digan lo que te digan y piensen lo que piensen, elijas lo que elijas, las madres tenemos el poder de decidir lo que es mejor para nuestr@s bebés.

¿Tenéis un niño/a como el bebé apéndice que me ha tocado a mí? Podéis contarme vuestra experiencia o vuestras impresiones abajo en los comentarios, será siempre bienvenido.

comentarios

  • Madre Superada

    Aún recuerdo perfectamente la sensación que comentas tras el parto…esa sensación de pérdida por estar físicamente separada del bebé. Nadie te prepara bien para eso, no?
    Un abrazo

    • Madredetres

      Si así es, a mi cuando más me ha costado ha sido con el tercero porque se que va a ser el último y me queda pena

  • Virginia Silence

    Yo también sigo colechando (dos camas, pero misma habitación). Lo hago por comodidad, tiene 3 años, y de vez en cuando pide más teta de lo normal (un poco y no todas las noches). Para mí era algo parejo a estar tontorrón o incubando algo, pero después de leerte. Me he dado cuenta de que coinciden con los "estirones".
    Pero a lo que iba, imaginarás que a estas alturas ya he escuchado de todo, que si jamás e marchará de mi cuarto, que si seguirá "amorro" al pilón hasta el día de su boda…
    Y no. Nuestros bebés crecen, se hacen mayores, independientes…
    Y lo vamos viendo, solo que no queremos forzar la situación, la dejamos que surja naturalmente, no les restamos seguridad, al contrario. Se la aportamos.

    El mío, pidió sin pañal, dijo que era grande para teta (aunque, como te digo, tiene temporadas). Y ya está pidiendo meter una camacoche (cosas de él) en su cuarto de los juguetes.
    En unos días, volveré a sentir ese vacío, el mismo que sentí cuando se convirtió en inalámbrico (sin cordón umbilical), el mismo que sentí la primera noche que pasó fuera de casa…
    Y no sé muy bien, por qué te estoy metiendo este rollo.
    Quizá por empatía.
    Un abrazo!!

    • Madredetres

      Creo que cada niño/a es como es y hay que escucharse una misma para hacer lo que nuestro instinto de madre nos dice, y como bien tu describes que sea de forma natural a su ritmo.
      Y para nada es un rollo Virginia, me alegra que compartas tú experiencia conmigo y aquí. Muchos besos

  • Castillos y Tortugas

    N°3 es tal y como describes al tuyo. Ahora ha empezado el cole y le cuesta horrores separarse de mí. Lo pasamos fatal.
    J dice que es el caso más extremo de mamitis que ha conocido. Yo digo que no se qué habré hecho de bueno en esta vida para que alguien me quiera tantísimo .
    Y a veces agobia, pero (y ya se que es la frase más trillada del mundo) lo echaremos de menos.
    Un besazo!

Me encantaría saber lo que piensas, así que no te cortes y déjame un comentario!

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